La ciudad vivió una jornada inolvidable con la recreación de un auténtico funeral al estilo Nueva Orleans, que atrajo a numeroso público y llenó de música y color las calles. El evento comenzó al mediodía en el Café Moderno, desde donde partió el desfile encabezado por el Gran Marshall, seguido por el féretro simbólico y acompañado por la banda Dixie “Dixiemulando”, un coro góspel y la tradicional “Second Line”, en la que el público se sumó bailando y celebrando la vida al ritmo del jazz.
El cortejo recorrió la emblemática calle Laurel, fusionando solemnidad y alegría, en una comunión perfecta entre tradición y espectáculo. Tras el desfile, la celebración continuó con un concierto en el que el reverendo, maestro de ceremonias, guió al público a través de un viaje musical por el góspel, el rhythm & blues y la música festiva de Nueva Orleans, acompañado por el coro góspel y una potente sección de metales.
La participación del público y la energía de los músicos convirtieron el evento en un auténtico éxito, demostrando el poder de la música para unir a la comunidad en torno a la memoria, la fiesta y la cultura.



