Triunfo liberador

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El Logroñés da un paso de gigante hacia la permanencia con una victoria ante el Fuenlabrada en Las Gaunas (1-0)

Por Sergio Caneda

El Logroñés salvó este miércoles, con enorme sufrimiento, su primera final por la permanencia y lo hizo tirando de hemeroteca, regresando al pasado para recuperar lo mejor de un equipo que hizo historia en un magnífico mes de noviembre. Había que ganar para seguir vivos, para acercarse a la soñada permanencia en esta eterna Liga SmartBank y los de Sergio Rodríguez lo hicieron gracias a un golazo que remató Andy con su zurda y que miles de blanquirrojos jalearon desde el exilio, retumbando en un Municipal de Las Gaunas vacío.

          “Cuando te estás jugando la vida lo más decisivo es lo intangible: ni la técnica, ni la táctica, ni la estadística”, sostenía en una reciente entrevista el entrenador mexicano Javier Aguirre. La razón cede su espacio a las emociones y hay barra libre para que el corazón campe a sus anchas, también sobre el verde de un terreno de juego. El Logroñés se jugaba la vida ante el Fuenlabrada en virtud de los caprichos del calendario, lo apostó todo al azul y salió cara.

          Los nervios, la presión, la autoexigencia de la que habla en ocasiones Sergio Rodríguez atenazaron durante la primera mitad a los blanquirrojos, incapaces de dar dos pases con sentido. Con un Logroñés desnortado, por momentos desquiciado, el Fuenlabrada de Oltra leyó mejor el partido, encontró a las primeras de cambio el eslabón más débil de los riojanos, el agujero negro a la espalda de Iñaki, y desató las hostilidades. En ese momento, en los primeros minutos de partido, se hizo enorme la figura de Roberto Santamaría. El meta navarro mantuvo intactas las esperanzas riojanas con dos paradones a disparos de Garcés y de Mula. Dos intervenciones de enorme mérito que alimentaron el sueño. Entre susto y susto, Olaetxea firmó un exquisito control con su zurda dentro del área de Pol y acto seguido ejecutó un remate en semifallo que Glauder desvió a córner. Landerismo en estado puro.

          Si Santamaría fue el protagonista de la primera mitad, Lander Olaetxea lo sería, con permiso de Andy, en la segunda. A los cinco minutos de la reanudación Pablo Bobadilla tiene que salir del campo y se funde en un abrazo con Sergio Rodríguez. El gesto y el estupor que generó la sustitución, entró David González en su lugar, encontró explicación y sentido en la rueda de prensa del técnico al finalizar el encuentro. El bravo central riojano disputó el choque con una fascia del pie rota y entregó a la causa 49 minutos de puro pundonor. Con Clemente en el banquillo recién salido de lesión y con apenas un entrenamiento completado, el míster logroñés apostó por situar a Olaetxea como central izquierdo. La maniobra, una vez solventadas las dudas iniciales del vasco en una posición ajena, resultó más que satisfactoria. Al éxito de la rocambolesca jugada contribuyó de manera definitiva la decisión técnica de dar un paso al frente e ir a por el partido con la salida al césped de Leo Ruiz, para jugar en la punta de lanza junto a David González, y de Sierra para sujetar el centro del campo, hasta ese momento incapaz de contrarrestar la rapidez de las transiciones madrileñas. 

          El Logroñés estiró sus líneas, Pacheco comenzó a aparecer y a querer el balón, Iñaki y Paulino se incorporaban por los costados con más criterio y peligro y así llegó, primero, una buena oportunidad de David González. Poco después, en el minuto 75, aparecería el gol que permite seguir soñando en blanco y rojo: un disparo perfecto de Andy a la cepa del poste derecho de Pol tras aprovechar un magnífico balón servido desde la izquierda por Iñaki. Un disparo entre los tres palos y un gol. La efectividad de noviembre, a escena.

          Los blanquirrojos supieron defender el resultado y tiraron de oficio para evitar que nada más sucediera. La celebración contenida al final del encuentro sobre el césped del Municipal releva la responsabilidad de un grupo que sabe que con 44 puntos en su casillero aún debe disputar dos finales: ante el Almería en los Juegos del Mediterráneo y en Las Gaunas ante Las Palmas. Los riojanos hicieron los deberes, ganaron y durmieron fuera de los puestos de descenso a la espera del resultado del Zaragoza-Castellón. 

          Paso de gigante de los blanquirrojos para seguir con opciones en la encarnizada pelea por continuar un curso más en el fútbol profesional. Un triunfo liberador con enorme valor añadido, porque refuerza la autoestima y nos reconcilia con la creencia de que la permanencia es más que posible. La presión cambia de bando y amenaza al Castellón. Malas noticias para los orelluts.

U.D. Logroñés: Santamaría; Medina, Pérez, Bobadilla (David González Min. 49), Iñaki; Paulino, Andy, Petcoff (Leo Ruiz Min. 56), Pacheco (Rubén Martínez Min. 90); Olaetxea y Nano Mesa (Sierra Min. 56).

C.F. Fuenlabrada: Freixanet; Iribas, Pulido, Diéguez, Glauder; Pol (Juanma Min. 80), Jano (Amigo Min. 87), Cristóbal (Espinosa Min. 80), Mula (Franchu Min. 67); Fuentes (Kanté Min. 67) y Borja Garcés.

Goles: 1-0. Andy (Min. 75).

Árbitro: Gorka Sagués Oscoz (Colegio Vasco). Amonestó a los locales Paulino (Min. 45), Andy (Min. 53), David González (Min. 60) e Iñaki (Min. 82) y al visitante Fuentes (Min. 55).

 Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 40ª de la Liga SmartBank.

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