Más gol que suerte

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Un desquiciante epílogo de 15 minutos en El Toralín condena al Logroñés a empatar (2-2) un partido que tenía ganado

POR SERGIO CANEDA

Capitaneados por un soberbio Iñaki, los blanquirrojos firmaron este martes en El Toralín 75 buenos minutos ante una competitiva Ponferradina. A partir de ese minuto, el choque que los riojanos tenían controlado con un 0-2, doblete del capitán, mutó en una sucesión de catastróficas desdichas para los blanquirrojos, con el VAR como triste protagonista. Un desquiciante epílogo de 15 minutos, más los 5 de añadido, que resultó espectacular para el espectador neutral y dramático para los aficionados de ambos conjuntos. En la recta final del encuentro, los errores propios, las decisiones arbitrales y la falta de acierto, por ese orden, condenaron a los de Sergio Rodríguez a tener que conformarse con un punto tras hacer lo más difícil: adelantarse en el marcador.

          En Ponferrada los riojanos, repitiendo once inicial, refrendaron las buenas sensaciones mostradas ante el Zaragoza en Las Gaunas e implementaron un nuevo matiz a su recuperación. Más allá de la intensidad, el compromiso y la entrega, en El Toralín compareció un Logroñés más valiente e incisivo en los metros finales, más peligroso para el rival. Una evolución que aún requiere de muchos ajustes, por aquello del dilema de la manta corta.

Entró mejor en el partido el conjunto berciano con un festival de juego entre líneas protagonizado por Yuri, Valcarce y Doncel. Durante los 20 primeros minutos de encuentro, este trío sembró el pánico entre los jugadores blanquirrojos, incapaces de contrarrestar la movilidad de los hombres de Jon Pérez ‘Bolo’. Los de Sergio Rodríguez consiguieron serenarse con el paso de los minutos y en gran medida al buen hacer de Paulino, el cántabro es especialista en domesticar balones imposibles y transformar las faltas recibidas en chutes de oxígeno para sus compañeros. 

Avisó Nano Mesa en el minuto 26 con un disparo seco a ras de césped que Caro atrapó. No pudo hacer nada el meta blanquiazul apenas dos minutos después cuando Olaetxea controló un pase largo de Andy y filtró un gran balón al corazón del área para aprovechar la llegada por sorpresa de Iñaki, que tiró de clase para fusilar a Caro. A partir del gol, se sucedieron los mejores minutos riojanos en esta mitad, con una presión más intensa que incomodó a la Ponferradina. Pese a todo, el conjunto berciano siguió intentándolo hasta el descanso y tuvo una oportunidad clara en los pies de Valcarce, que no acertó a batir a Miño tras un gran pase de Yuri.

Los de Sergio Rodríguez salieron espoleados tras su paso por vestuarios y cercaron el área de Caro. El paso adelante de los blanquirrojos cortocircuitó la salida de balón local y provocó una sucesión de errores del conjunto berciano que generaron varias oportunidades visitantes, como dos disparos consecutivos de Andy, que no encontraron portería por muy poco, nada más reanudarse el choque. Con Andy más cerca del área rival y con Petcoff subiendo un par de grados la intensidad, el Logroñés se hizo con el control del partido, achicó espacios e inclinó el campo esperando su oportunidad para cerrar el partido.

          El guion pergeñado por Sergio Rodríguez en la pizarra del vestuario visitante de El Toralín se ejecutó al pie de la letra en el minuto 71. Paulino, de zurda, interpretó a la perfección el desmarque de Petcoff en el balcón del área y el argentino, al primer toque, cedió a Iñaki, el más listo en el área rival, para que el capitán embocase al palo largo haciendo inútil la estirada de Caro. 

          Con el 0-2 en el luminoso de El Toralín, Jon Pérez ‘Bolo’ movió ficha y recurrió a la calidad de Aguza y Curro para tratar de darle la vuelta al partido. El movimiento funcionó, Aguza, transmutado en Leo Messi, protagonizó en el minuto 75 un eslalon que dejó en evidencia la endeblez de la zaga riojana. Ni Andy, ni Paulino, ni Medina, ni Sierra, ni Álex Pérez fueron capaces de detener la carrera del ex del Cartagena. Sólo Iago acertó a taponar in extremis su disparo con la mala fortuna de que el rechace le cayó a Kaxe, que superó a un vencido Miño. En el colmo de la mala suerte que castiga a los riojanos, el tiro del delantero blanquiazul se coló entre las piernas de Álex Pérez. 

      El jarro de agua fría que supuso el gol blanquiazul inauguró una recta final de encuentro frenética en la que no faltó de nada y en la que el infortunio se cebó con crudeza con los de Sergio Rodríguez. Primero en forma de lesión de Jaime Sierra, el madrileño apenas aguantó 12 minutos sobre el césped. Después, en el minuto 86, cuando una mano involuntaria de Gorka, que regresaba al verde un mes después, era castigada por Moreno Aragón como penalti. El colegiado madrileño no apreció falta en la disputa con Castellano, que desequilibró lo justo al defensa blanquirrojo.  

Controvertida interpretación del colegiado, como casi todas las que tiene a unas manos como protagonistas. Tanto es así que en la primera mitad, Moreno Aragón no sancionó un penalti en el área de la Ponferradina en un disparo que un defensa blanquiazul bloqueó con el brazo apoyado sobre el césped. Desde la sala VAR tampoco se le instó a ver la repetición de la jugada, hecho que sí ocurrió después del empate berciano en una caída de Yuri dentro del área riojana tras un contacto con Álex López. En esta ocasión, Moreno Aragón se tomo su tiempo para, finalmente y quizás con cierto cargo de conciencia, ordenar que siguiera el juego.

          El broche definitivo a este final taquicárdico fue una doble ocasión blanquirroja que podría haber supuesto un broche épico en el tiempo de añadido. Bobadilla, con un remate de cabeza a la salida de un córner, y Rubén Martínez, con un disparo envenenado desde la frontal, pudieron obrar el milagro, pero se toparon con un acertadísimo Caro convertido en héroe local.

          Viniendo de donde se viene, poco que reprochar a los de Sergio Rodríguez, más allá de las habituales desconexiones en defensa que tanto penalizan. Por el contrario, resulta justo reconocer el paso al frente dado por el equipo en la parcela ofensiva con hasta 12 remates y con ocasiones de verdadero peligro en un campo complicadísimo como El Toralín. El Logroñés, tras muchas jornadas perdido, ha vuelto a encontrar su camino para aferrarse a la permanencia, eso sí urge sumar de tres en tres para poder alcanzar el objetivo.

S.D. Ponferradina: Caro; Rodríguez, Amo, Castellano, Delgado; Valcarce (Curro Min. 72), Morán (Aguza Min. 72), Larrea (Juergen Min. 51), Doncel, Kaxe y Yuri.

U.D. Logroñés: Miño; Medina, Álex Pérez, Bobadilla, Iago, Iñaki; Petcoff, Andy, Paulino (Rubén Martínez 92), Olaetxea (Sierra Min. 69 Gorka Min. 81)) y Nano Mesa (David González Min. 81)

Goles: 0-1 Iñaki (Min. 28). 0-2 Iñaki (Min. 71); 1-2 (Kaxe Min. 75); 2-2 Yuri (Min. 86)

Árbitro: Álvaro Moreno Aragón (Colegio Madrileño). Amonestó a los visitantes Nano Mesa (Min. 36) e Iñaki (Min. 85).

 Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 32ª de la Liga SmartBank. 

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