Misión imposible

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Un Logroñés huérfano de identidad cae con merecimiento ante un buen Málaga (0-1) y dispara todas las alarmas

POR SERGIO CANEDA

Ganar un partido de fútbol se ha convertido en una misión imposible para el Logroñés. Ni siquiera con Ethan Hunt luciendo el 10 blanquirrojo los de Sergio Rodríguez parecen capaces de recordar cómo se suma una victoria. 

          La final de este domingo ante el Málaga parecía un buen momento, cualquiera lo es, para frenar la caída libre en la que vive instalado el conjunto riojano desde su última victoria, súbanse al DeLorean porque hay que viajar en el tiempo hasta el pasado 2 de enero para recordar el sabor de los tres puntos. Nueva oportunidad perdida ante los andaluces para recuperar la autoestima extraviada y aumentar la exigua ventaja con los puestos de descenso (2 puntos).

Los riojanos suman 4 puntos en las últimas 9 jornadas. Un drama se mire por donde se mire, salvo que se corra el riesgo de hacerse trampas al solitario. Para los del vaso medio lleno, una primera mitad aseada ante el Málaga, con ocasión de Paulino que desbarató Soriano incluida; para el resto una muy preocupante segunda mitad, sin ocasiones, sin reacción, sin plan, sin fútbol y sin intensidad que dispara todas las alarmas. Tanto es así que su alguien parecía que se jugaba la vida este domingo en Las Gaunas eran Yanis, Muñoz, Mejías y compañía, plenos de intensidad ante unos blanquirrojos incapaces de ganar los duelos individuales y de contrarrestar, ni en el verde ni en el banquillo, el plan de partido malacitano.

Los de Sergio Pellicer dejaron hacer durante los primeros compases del partido a los blanquirrojos, que regresaron a sus orígenes con un 4-2-3-1, con Olaetxea por detrás de Nano Mesa. Sergio Rodríguez aparcó la I+D+I, ese 4-3-3 y el 4-4-2 de otras jornadas, y se blindó con la fórmula que le trajo al fútbol profesional. Tampoco dio resultado.

 Ningún equipo apostaba por la elaboración, malas noticias para Andy, y sí por transiciones rápidas hacia el área rival, Rubén y Mesa se mostraron activos, pero sin concretar ocasiones. El Málaga, paciente, supo aprovechar el habitual error defensivo local, que esta vez tardó en aparecer. Así, en el minuto 43 Iñaki, inocente, cede un balón a córner en un mal entendimiento con Miño. El saque de esquina lo peinó Caye para que Yanis embocase a puerta tras librarse de la marca de Petcoff. Primer remate a puerta y gol, 100% de efectividad malacitana. Dónde hay que firmar.

Tras el paso por vestuarios, Bobadilla sustituyó a Clemente, pero el dibujo blanquirrojo no cambió. De manera poco comprensible, Petcoff con amarilla desde el minuto 4, seguía opositando a la expulsión sobre el verde del Municipal y Olaetxea continuaba trabajando para… aguantar un 0-1. Nueve minutos después y tras tres pérdidas consecutivas de balón del de Abadiño, Sergio Rodríguez se vio obligado a rectificar y dar entrada a Leo Ruiz por el centrocampista vasco, más tarde entrarían Jaime Sierra, Ousama y Ander Vitoria. Mientras el técnico riojano trataba, sin éxito, de dar con la tecla, el Málaga continuó interpretando a la perfección el libreto de Pellicer: presión altísima para asfixiar la circulación blanquirroja y línea defensiva muy adelantada para obligar a los delanteros rivales a caer en fuera de juego. 

Con Andy e Iñaki desaparecidos y más preocupados de defender que de atacar, el Logroñés naufragó en una segunda parte para olvidar. El Málaga, aprovechó la velocidad en las transiciones para generar mucho peligro en la meta de Miño, que regresó a la titularidad tres meses después por la lesión de Santamaría. Las únicas ocasiones de la segunda mitad fueron visitantes: Caye, Jozabed y Muñoz, en dos ocasiones, pudieron ampliar el resultado, pero la falta de puntería y el VAR lo impidieron. El Logroñés acabó el partido con tres delanteros, pero con cero remates a puerta en la segunda mitad. 

          Cuando no hay fútbol, y este bloque no anda sobrado precisamente de talento, debe aparece el carácter y la intensidad que los blanquirrojos derrocharon en noviembre y de la que no hay ni rastro en este 2021. Sin esos mínimos ingredientes es imposible sumar en una exigente Liga SmartBank. Está empeñado este irreconocible Logroñés en complicarse la vida por deméritos propios y los rivales encantados de este afán de los riojanos por hacerse el harakiri. 

          Pese a esta espiral tremendamente negativa de juego y de resultados, los de Sergio Rodríguez seguirán fuera de los puestos de descenso una semana más, pero cuando juegas tanto tiempo con fuego lo natural es terminar carbonizado. 

U.D. Logroñés: Miño; Iago López, Álex Pérez, Clemente (Bobadilla Min. 46), Iñaki; Paulino (Vitoria Min. 76), Petcoff (Sierra Min. 63), Andy, Rubén (Ousama Min. 63); Olaetxea (Leo Ruiz Min. 54) y Nano Mesa.

Málaga C.F: Soriano; González, Mejías, Juande, Matos; Joaquín (Jairo Min. 69), Escassi, Luis Muñoz, Rahmani (Benkhemassa Min. 89), Jozabed (Cristo Min.89) y Caye (Loren Min. 80).

Goles: 0-1 Yanis (Min. 44)

Árbitro: Saúl Aís Reig (Colegio Valenciano). Amonestó a los locales Petcoff (Min. 4), Bobadilla (Min. 73), Rubén Martínez (Min. 88) y al visitante Escassi (Min. 19).Incidencias: Partido correspondiente a la jornada vigésimo novena de la Liga SmartBank. 

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