EL Logroñés apela a la magia de La Rosaleda

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Los blanquirrojos, sin Bobadilla y Van la Parra, obligados a puntuar para despedir 2020 con mejores sensaciones

POR SERGIO CANEDA

El Logroñés regresa al lugar donde fue más feliz. Dentro de la corta historia del club blanquirrojo, La Rosaleda ocupa el lugar de honor, allí se consiguió el ansiado ascenso hace unos meses que hoy permite a los de Sergio Rodríguez disputar la exigente Liga SmartBank. El Logroñés visita este domingo, a las 20.30 horas, su campo fetiche y lo hace en el peor momento posible, tras seis derrotas consecutivas e inmerso en una dinámica muy negativa de juego y sensaciones.

Si hay un lugar predestinado a truncar de una vez esta mala racha ese es, sin ningún genero de dudas, La Rosaleda. Para favorecer ese cambio de tendencia, los blanquirrojos tendrán que ofrecer una versión mejorada de su fútbol y desterrar, de una vez por todas, una serie de errores que les están generado una sangría de puntos hasta ahora incontenible. Es el momento, con el descanso a la vuelta de la esquina, de cortar la hemorragia y cerrar la herida para que cicatrice antes de la cuesta de enero.

Para el vital choque en La Rosaleda, Sergio Rodríguez recupera a David González y a Medina, importante regreso el del asturiano que deberá hacer valer su rol de revulsivo, mientras que se quedan en Logroño Bobadilla, que ha entrenado a diferente ritmo tras la cita copera en Amorebieta, y Van la Parra, uno de los jugadores señalados tras la derrota en Urritxe.

“Los resultados generan confianza y mentalidad positiva. Trabajamos para quitar el peso de una mochila de malos resultados, bien quitándole hierro o apretando un poco más. Estamos en un momento difícil y en mala dinámica, por encima de lo físico está lo mental. Hemos sido capaces de hacer cosas muy bien y tenemos que ser capaces de competir, como ya hemos demostrado. Estamos convencidos de poder revertir esta situación. En La Rosaleda tenemos una muy buena oportunidad de revertir esta dinámica”, apuntaba Sergio Rodríguez.

En la habitual comparecencia de prensa previa al partido, el técnico logroñés destacaba “el talento y la experiencia” del rival de este domingo. “Un talento que le falta un poco de peso, pero jugadores muy jóvenes están ofreciendo minutos muy buenos en los partidos”.

El míster blanquirrojo evocaba los buenos momentos vividos en La Rosaleda hace unos meses, “lo mejor que hemos vivido como club. Volver allí es agradable, intentaremos que nos de alas y mantener ese idilio con La Rosaleda”.

Por su parte, el Málaga, duodécimo clasificado con 25 puntos, 2 más que los riojanos, llega a la cita dominical tras dos tropiezos consecutivos en Liga. Si bien, hace unos días, los blanquiazules superaron con comodidad la primera ronda copera en O Vao ante el Coruxo (0-4). Como locales, los malacitanos han perdido tres encuentros y han empatado uno en esta primera vuelta liguera, fruto de una irregularidad que no terminan de controlar este curso y que se refleja en las estadísticas, arrojando unos números similares a los blanquirrojos (18 goles a favor y 25 en contra).

Verano repleto de movimiento en el seno del club andaluz, en el que se han producido decenas de altas y bajas. Entre otros, llegó Orlando Sá, libre tras su periplo en Bélgica; Jozabez, exjugador del Celta; o Escassi, tras varias temporadas en el Numancia. Jugadores veteranos llamados a ser el cemento de un bloque muy joven en el que han irrumpido una generación de futbolistas de la cantera liderados por Ramón, centrocampista de mucha calidad, internacional en categorías inferiores y que acaba de prolongar su vinculación con el Málaga hasta el 2024.

Sergio Pellicer, extécnico del Logroñés al que llegó como segundo de Josip Visnjic en el curso 2010-2011, no podrá contar con el concurso de Calero, Juande, Jozabed, Hicham y Caye Quintana, pero en cambio recupera al lateral zurdo Matos.

En la rueda de prensa previa al duelo en La Rosaleda, Pellicer alertaba de la complejidad de los de Sergio Rodríguez. “Tienen una plantilla amplia en cuanto a fichas profesionales. Han ganado seis partidos consecutivos, algo que está al alcance de pocos en esta categoría”. El técnico sabe que los riojanos no se lo pondrán fácil, “estaremos preparados para saber sufrir”, adelantaba.

Los blanquiazules no ganan su último partido del año desde 2015 y los riojanos no puntúan desde el 26 de noviembre, cuando sumaron una victoria en Las Gaunas ante el Albacete. Tras seis derrotas consecutivas, cinco en Liga y una en Copa, los blanquirrojos pelearán por cerrar este atípico 2020 con buen sabor de boca en La Rosaleda. 

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