El Logroñés se estrena con la ilusión por bandera

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Los blanquirrojos afrontan su debut en la Liga Smart Bank con humildad, pero con la intención de imponer su modelo en El Molinón 

POR SERGIO CANEDA

El sorteo ha querido que un campo mítico del fútbol español como El Molinón sea testigo del regreso de un equipo riojano al fútbol profesional veinte años después. Una cita con la historia que la UD Logroñés encara con humildad e ilusión a partes iguales para tratar de arrancar su andadura en la élite sumando tres puntos en este atípico curso futbolístico 2020-2021. Los blanquirrojos tratarán de hacer valer la inercia positiva del ascenso y de que la ilusión sume a su favor para doblegar a un Sporting de Gijón que acumula siete temporadas seguidas sin perder en el primer partido liguero, eso sí con 3 empates los últimos 3 años.

Tras cumplir el sueño del ascenso y una vez interiorizado el éxito, los de Sergio Rodríguez encaran su debut en la Liga Smart Bank manteniendo buena parte del bloque que logró el ascenso en Málaga y la filosofía que le permitió firmar un curso 2019-2020 de récord. Si algo ha dejado ver la pretemporada es más de lo mismo, para qué cambiar lo que funciona. En los cuatro duelos disputados para preparar su llegada a la élite, Sergio Rodríguez se ha mantenido fiel a su esquema preferido, sustentado por tres hombres en el eje del campo y buscando la sorpresa por banda con la incorporación de los laterales con mucho mayor protagonismo para Iñaki desde el costado zurdo. Así las cosas, el balón en largo brilla por su ausencia y el juego en posesión se arma desde la defensa y el pivote, en los que Errasti y Andy se antojan titularísimos. La presión intensa y alta, en campo rival, es otra de las características que este equipo lleva en su ADN y que ascendieron con él desde la categoría de bronce.

En el capítulo de novedades, éstas se han fraguado a fuego lento. El intenso trabajo de Carlos Lasheras ha dado como fruto la llegada, hasta el momento, del portero Roberto Santamaría, experimentado guardameta que llega a Las Gaunas libre tras su paso por equipos como Osasuna, Ponferradina, Mallorca, Huesca o Rayo Vallecano, último destino. Cerca de 300 partidos en Primera y Segunda avalan a un meta que llega dispuesto a discutirle la titularidad a Rubén Miño, el héroe del ascenso.

La línea defensiva también ha recibido refuerzos este verano. Al regreso de Iago López como cedido un curso más por parte del Girona se suman los fichajes de Álex Pérez y de Andoni López. Pérez regresa al fútbol español tras ascender la temporada pasada con el Arminia Bielefeld a la Bundesliga. El central madrileño conoce a la perfección la categoría tras su paso por Valladolid, Huesca o Sporting de Gijón, entre otros equipos. Por su parte, el lateral izquierdo formado en Lezama vivirá su tercera temporada en la Liga Smart Bank tras jugar en el Almería y ascender con el Elche a Primera. El joven jugador de Barakaldo firma por dos temporadas con los riojanos para ofrecer al míster blanquirrojo más alternativas por el costado zurdo.  

Sin noticias en la parcela central, la línea que cuenta con más efectivos y con mayor competencia, la faceta ofensiva se ha reforzado recientemente con la llegada del delantero colombiano Leo Ruiz, cedido por el Sporting de Portugal y con experiencia en la primera división lusa y ucraniana. El 9 llega a La Rioja avalado por sus 14 goles en 23 encuentros en el Varzim el curso pasado entre la Liga Pro (Segunda categoría en Portugal) y la Copa. 

A la espera de más refuerzos, el plazo para inscribir jugadores finaliza el próximo 5 de octubre, Sergio Rodríguez ha recurrido al Promesas para completar su primera convocatoria blanquirroja en Liga Smart Bank. Leo Ruiz, el último en llegar y que apenas ha entrenado con el grupo se queda en casa, al igual que el sancionado Ousama. El resto de jugadores de la primera plantilla, Pablo Bobadilla y Álvaro Arnedo incluidos, tendrán la oportunidad de disputar un partido histórico. Un premio que compartirán cuatro jugadores del filial de Tercera División: los defensas José Viguera, Víctor Martínez y Sergio García, una de las mejores noticias que deja la pretemporada; y el delantero Martín Lapeña, uno de los jugadores que más descaro demostró en el último amistoso ante el Mirandés.

En la previa del choque frente a los asturianos, Sergio Rodríguez apelaba a la “ilusión” blanquirroja por devolver a La Rioja al futbol profesional y auguraba “un rival difícil, muy solidario, que trabaja muy bien la presión, con buenas individualidades y al que es muy complicado hacerle daño”. Sobre el partido de este sábado, el míster no se hacía trampas: “no se parecerá en nada al amistoso de pretemporada, hay tres puntos en juegos y el 80% de sus jugadores serán distintos. Hay muchas ganas de hacerlo bien”.

Enfrente, los riojanos se toparán en su debut nada más y nada menos que con el Real Sporting de Gijón, un histórico del fútbol español que hace unos meses celebró su 115 aniversario y que vivirá este curso su 48ª temporada en Segunda División. Los asturianos son el único conjunto de la categoría que aún no ha movido ficha en el mercado, acuciados por el límite salarial y por una amplísima nómina de jugadores que bloquea la llegada de nuevos jugadores a El Molinón-Enrique Castro “Quini”.

Pese a la ausencia de novedades, el bloque rojiblanco cuenta con jugadores contrastados en la categoría como Javi Fuego o Álvaro Vázquez, también con jóvenes talentosos como Manu García, muy peligroso en los últimos metros, Pedro Díaz o José Gragera, ambos internacionales en categorías inferiores. Todos ellos fueron de la partida en el último amistoso disputado por los asturianos y que se saldó con empate a un gol frente al Celta de Vigo.

El técnico David Gallego, que se estrena el sábado en el banquillo gijonés, calificaba al equipo riojano como “un rival a tener en cuenta, que propone mucho fútbol y que tiene interiorizado el modelo. Si arrancaba bien puede ser un rival importante a lo largo de la temporada. Nos va a exigir muchísimo”.

El encuentro de este sábado probablemente llega demasiado pronto para ambos equipos, más para los asturianos que para los riojanos, y los dos presentarán alineaciones se parecerán muy poco a las de dentro de unos meses. En este contexto, los blanquirrojos deberán jugar la baza de su modelo, trabajado minuciosamente en las últimas temporadas en los campos de Segunda B con el mismo míster y muchos de los jugadores actuales, frente a un conjunto en formación como el asturiano, con un entrenador nuevo que necesitará más tiempo para que calen sus propuestas. 

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