Crecer en Europa

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El estreno en la Copa EHF ofrece a Logroño un campo de pruebas para repartir minutos y seguir mejorando

Por Víctor Espuelas

Europa ya está aquí. El Ciudad de Logroño debutó a lo grande con una rotunda victoria ante el Achiles Bocholt (36-27), que deja encarrilada la eliminatoria y le pone con pie y medio en la fase de grupos. Un triunfo que también ofrece una oportunidad para ver a los menos habituales, repartir minutos entre la plantilla y seguir mejorando de cara al tramo decisivo de la temporada.

Logroño mantiene su idilio con Europa desde hace años. Un equipo que cumple campaña tras campaña su objetivo de acabar entre los puestos de honor, aquellos que conceden en billete para jugar en Europa. Y la Copa EHF parece que se ajusta a la perfección a las dimensiones de este club. Por presupuesto, nivel y expectativas.

El estreno no pudo ser más favorable. El público que asistió en buen número al Palacio de los Deportes pudo comprobar como el campeón belga estaba dispuesto a vender bien cara su piel. El equipo de Miguel Velasco se tuvo que poner serio para remontar en los minutos iniciales y poner una cómoda ventaja al descanso (20-15).

De inicio, varias novedades. La primera Jorge Pérez en la portería. El joven guardameta se ha ganado con sus últimas actuaciones el premio de empezar desde el inicio. Y firmó, una vez más, un buen partido. Dos: David Cadarso. El canterano disfrutó de sus primeros minutos en el siete inicial. Y, aunque no pudo entrar en juego en ataque, siempre es una alegría para los aficionados ver a los chavales en pista. Y tres: Kukic. El central serbio dio muestras de su calidad en un partido que jugó por completo. El buen estado de forma de Balenciaga le está restando minutos a Kukic en este comienzo de temporada. Ante los belgas demostró que sus penetraciones y su verticalidad pueden ser dos armas ofensivas relevantes esta campaña. 

El calendario se aprieta y Miguel Velasco deberá dosificar a sus jugadores para competir en todos los partidos. La experiencia del año pasado fue positiva. A los jugadores les gusta más jugar que entrenar y las dos competiciones, liga y Europa, pueden resultar un campo de pruebas formidable para empezar a ver nuevos argumentos: la mejoría de la defensa, el ‘martillo’ de Ligetvári o cómo se puede resolver la baja de larga duración de Ceretta sin agotar a Garciandía.

Pero todo llegará a su debido tiempo. De momento, equipo y aficionados celebran una nueva participación europea, que, si las previsiones se cumplen, puede volver a traer a Logroño a algunos de los mejores equipos del Viejo Continente. El año pasado pasaron por La Rioja el campeón y subcampeón, Füchse Berlín (actual subcampeón) y Saint-Raphael francés. Y este año también se avecinan emociones fuertes. Que siga el juego.

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