Un triunfo de mérito en la despedida de Gurutz

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El desenlace de la eliminatoria se decidirá en Suiza tras la victoria de Logroño ante Kadetten

Por Víctor Espuelas

Y Gurutz dijo adiós (o hasta luego, esperemos). Se despidió de la afición del Palacio de los Deportes, que brindó una enorme ovación  y números gestos de cariño a su gran capitán (con vuelta al ruedo incluida). Un jugador, cuyo legado trasciende el ámbito deportivo. Un hombre de club y un gran tipo (en todos los sentidos). La parroquia franjivina se queda un tanto huérfana. Es la despedida del último guerrero de un equipo de época en Logroño, con Jota González a los mandos, Rubén Garabaya, Marc Amargant o el propio Miguel Velasco.

El último encuentro ante su público fue de primer nivel. Con aroma a Champions. No en vano, el conjunto suizo está acostumbrado a jugar la máxima competición europea. Cuenta en sus filas con grandes jugadores en todas sus líneas y un cerebro que dirige con acierto las operaciones: el veterano central húngaro Gabor Czasar.

Mérito suyo fue contrarrestar el empuje con el que saltó a la pista el Ciudad de Logroño (6-3, min 15). A sus 34 años dio una clase magistral de cómo hay que atacar, con pases certeros y puntería afinada, en muchos casos, con la amenaza del pasivo.

De hecho, uno de los momentos determinantes del partido coincidió con su exclusión medida la segunda parte (18-19, min 45). A partir de este instante, ya sea por el cansancio acumulado o la mejor defensa riojana, el Ciudad de Logroño se escapó en el marcador gracias también, en gran medida, al acierto bajo palos de Sergey Hernández – el relevo en la portería está garantizado-El encuentro, con un nivel alto del equipo local en líneas generales, deja también algún apunte interesante. Tomás Moreira fue un auténtico dolor de cabeza para la defensa suiza. El pivote demuestra en cada partido el acierto de su fichaje. Cada balón que toca se convierte en gol –tiene una habilidad pasmosa para coger la posición y agarrar balones imposibles-, penalti o exclusión.

El resultado final (26-22) deja la eliminatoria en el aire. Su desenlace queda aplazado al partido de vuelta en Suiza. Allí, la defensa de los riojanos deberá ofrecer las mismas prestaciones y seguridad que en la segunda parte. Y, a partir de ahí, se puede soñar con el pase a la próxima ronda.