La afición muestra su cariño a Jota, Ángel Fernández y Garabaya en el último partido de la temporada con un claro triunfo ante Benidorm (35-27)

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Logroño despide la temporada en familia

Por Victor Espuelas

La historia del deporte ha dejado muchos ejemplos de salidas por la puerta de atrás. Jugadores y técnicos que han escrito páginas brillantes en la historia de determinados clubes y, que llegado el momento de las despedidas, los equipos no saben estar a la altura de los méritos, trabajo y dedicación de los que hasta ese momento han sido brillantes empleados. No es el caso del Ciudad de Logroño. Todo lo contrario.

Jota González, Ángel Fernández y Rubén Garabaya siempre podrán decir que dijeron adiós a su etapa en Logroño (en el caso del último a toda su carrera deportiva) rodeados de la familia de aficionados franjivinos. Todo ello a pie de pista, donde pudieron recibir innumerables muestras de agradecimiento y cariño.

“Gracias por todo”, rezaba una de las pancartas en homenaje al técnico vallisoletano, uno de los grandes artífices de que el balonmano en La Rioja haya alcanzado cotas inimaginables no hace muchos años.

A Ángel Fernández se le deseó toda la suerte del mundo en su nueva etapa al Kielce polaco, donde peleará por metas muy altas y al que siempre tendremos la oportunidad de seguir de cerca en la selección española.

Y Garabaya despidió su carta de servicios con un nuevo ejemplo de profesionalidad y profesionalidad. Poco se le puede reprochar a este jugador. Se le echará muchos de menos no sólo como jefe de la defensa blanquirroja sino también en todas las canchas, donde ha desempeñado su función con enorme entrega y pasión, colaborando con un equipo, un club y una afición que le recordarán para siempre. No en vano, su dorsal será el primero que se retira en la pequeña historia de este gran club.

El último partido dejó a favor de los riojanos una clara victoria ante Benidorm (35-27), un equipo que ha dado más de un dolor de cabeza a los conjuntos de la parte alta de la liga. Los riojanos comandaron el marcador desde el inicio gracias a la defensa y las paradas de Krupa (otro que se despide después de una temporada más que digna) y los veloces contraataques de Ángel Fernández.

El encuentro cerró una primera parte (18-15), que dejó el desenlace para la segunda mitad. Sin embargo, los franjivinos no se dejaron sorprender y siguieron con el mando del partido. La clara diferencia en los minutos finales favoreció que la afición pudiera despedir a los jugadores que no seguirán la próxima temporada: Chiuffa, Paredes y Montoro, además de Juan Castro, que ayer no pudo jugar por lesión. A todos ellos se les deseó toda la suerte del mundo para la próxima temporada, en la que Logroño estrenará nuevo ciclo de la mano del que hasta no hace mucho fue la mano derecha de Jota en la pista, Miguel Velasco.