Logroño presenta su candidatura a los puestos europeos. Balonmano Logroño 35 – 18 Frigoríficos el Morrazo

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El equipo riojano suma ante Cangas el tercer triunfo consecutivo en el comienzo de la segunda vuelta

Por Víctor Espuelas

Tres de tres. El Ciudad de Logroño sólo conoce la victoria en el comienzo de la segunda vuelta de la liga Asobal. Tres victorias, la última conseguida de forma contundente ante Cangas (35-18), que le conceden el título de firme aspirante a ocupar los puestos que dan opción a jugar competición europea la próxima campaña. Un objetivo que dependerá del desenlace en los duelos directos con los rivales por los puestos de honor –el próximo, sin más lejos, Cuenca, en la siguiente jornada-, pero que no desmerece en absoluto la espectacular remontada que está protagonizando el equipo riojano esta campaña.

El conjunto dirigido por Jota González es otro desde hace tiempo. Ha recuperado las viejas sensaciones de antaño. La portería y la defensa han mejorado su rendimiento de forma ostensible. Los extremos vuelven a disponer de balones francos al contraataque. La primera línea ataca con más consistencia y no pierde balones. Todos los jugadores muestran su mejor nivel desde el comienzo de la competición. Y estos factores inciden en que la marcha del equipo sea muy diferente a la de hace unos meses.

Precisamente la caída hacia el infierno del Ciudad de Logroño comenzó en su visita a Cangas. Esa derrota inició un camino hacia la desesperación que propició que en la octava jornada los riojanos sólo sumaran dos puntos en su casillero. Entonces, las cosas no salían.

Una circunstancia completamente diferente a la actual. No en vano, ayer el equipo no jugó su mejor partido, pero fue suficiente para derrotar con rotundidad a Cangas, que se asoma al abismo del descenso.

Los riojanos empezaron el partido marcando las diferencias. De nuevo, una señal de los viejos tiempos. Pronto lograron una cómoda ventaja en el marcador (5-1 en el min. 10), lo que siempre facilita las cosas. Las intervenciones de Krupa, los goles al contragolpe de Ángel -que firmó una tarde formidable en su regreso después de la lesión en la rodilla producida en el Europeo que le ha mantenido apartado de las pistas-, la entrega de Montoro… La defensa de los riojanos se le atragantaba a Cangas, que llegó al descanso con 10 tantos en su haber.

En la segunda parte se mantuvo el mismo rumbo. La diferencia en el marcador se mantuvo y permitió dar minutos a los menos habituales, con Cadarso en el avanzado y Paredes en el lateral izquierdo. Tal fue la tranquilidad que hasta Jota asistió a los últimos minutos del partido sentado en el banquillo junto a Miguel Velasco. Lo nunca visto.

Aunque estas buenas sensaciones habrá que refrendarlas en los próximos compromisos. Será entonces cuando dispongamos de más datos para determinar con exactitud las verdaderas aspiraciones de los riojanos de acabar al final del año en los puestos europeos.